
Antes de la aplicación de las
extensiones.

Paola Iudicone, del salón de
Oscar Colombo, en pleno trabajo de colocar extensiones.


Trabajo terminado: vemos que no se distingue el pelo natural de
las extensiones. |
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Fueron pocos los profesionales que
consiguieron acostumbrar a su clientela a aplicarle cabello pegado
a su propio cabello, sin tener la posibilidad de quitárselo
cuando se lavara la cabeza.
Hubo que convencerlas y demostrarles
que una nueva técnica comenzaría a marcar una nueva
era en cabellos postizos.
Hoy comienzan con mucho furor
en nuestro metier las extensiones de cabellos, un servicio que
se les brinda a toda aquella persona que quiera cambiar de look.
Tipos de
extensiones
Existen diferentes tipos de extensiones:
las hay de cabello natural, de cabello natural reciclado, y de
cabello artificial.
Las de cabello artificial son aquellas a las que no existe
la posibilidad de darles movimiento con elementos de marcado,
como secador caliente, tijeras eléctricas, planchitas.
Tienen una textura, como dice el nombre, "artificial".
Esto se utiliza para algún caso especial como shows, cine,
televisión, teatro, etc. Los costos son muy inferiores
a los de otro tipo.
Las de cabello natural reciclado corresponden a un proceso
químico por el cual, los desechos de diferentes largos
de pelo que se han cortado, se colocan en una máquina y
se vuelven a reciclar. Así surgen diversos largos de pelo.
Seguramente alguien se preguntó: ¿quién puede
tener este largo de pelo?. Acá esta la respuesta.
Las de cabello natural son las más naturales; las
que por su elección de color, textura y similitud al propio
cabello permiten realizar un trabajo por excelencia natural.
Extender el cabello
Es para todas las personas que desean tener el cabello con
diferentes longitudes, ya sea en algunas mechas para un determinado
corte o bien para extenderlo en su totalidad.
Para un cabello corto o semilargo (que significa un largo por
los hombros) se necesitan aproximadamente entre 150 y 200 mechas
o más, todo depende del grosor del cabello y el look elegido.
Para un cabello medianamente largo, por ejemplo, por debajo de
los hombros, necesitamos aportarle volumen: unas 80 ,100 o más,
depende el trabajo elegido.
Voluminizar
una cabellera
En una cabellera,
no importan los largos para aportarle volumen, entre 60, 90 o
más. Además, pensando en la elección de la
textura del cabello, no se le puede aplicar un grosor mayor a
un cabello fino, por ejemplo. Es decir que la posibilidad de las
extensiones está al alcance de tu mano; todo depende de
lo que se necesita para cada cambio.
En mi salón tengo la gran suerte de haber incorporado una
técnica traída de Londres de la mano de Paola
Iudicone Esta profesional, después de haber trabajado
seis años con excelentes profesionales en Europa, aplicando
diferentes métodos, creó un sistema donde la mecha
se elabora especialmente para cada tipo de cabello, grosor o textura.
Esta mecha se prepara con la cantidad de cabello apropiado para
el destino que se le va a dar al trabajo, sea extender o voluminizar.
Así, voluminizamos o extendemos el cabello.
¿Cómo
reconocer una cabeza para la aplicación de las extensiones?
En primera instancia,
es importante el diálogo con la/el cliente. Saber su necesidad
o su deseo, para que surja nuestro consejo. Una vez reconocido
el trabajo, comenzamos a buscar el cabello que le vamos a aplicar.
Textura: si es de dócil a ondeado u ondulado.
Grosor: nunca debemos aplicar un cabello grueso a una cabellera
fina, el grueso se separaría de las mechas finas.
Color: si es base de cabello natural, es importante encontrar
un cabello que sea natural y no con coloración. En cambio,
si es con coloración, lo más importante de este
paso es encontrar la altura de tono justo para que, cuando se
haga el color, quede parejo.
Con nuestras extensiones no existe problema alguno de realizar
el color una vez aplicadas las mechas.
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