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Muchas veces, la caída del
cabello o la falta de brillo y lozanía, se deben a que
no se ingieren alimento sanos, como ser frutas, verduras, legumbres,
cereales o fibras.
Todo lo contrario ocurre cuando se
comen habitualmente grasas, helados, chocolates, frituras: el
efecto para el cabello puede ser nefasto.
Cuando nos cuidamos en el tipo y
calidad de la alimentación, no sólo beneficiamos
nuestro cabello, sino también la salud de nuestro organismo,
en general.
La mejor alimentación
Hay que consumir un equilibrado nivel
de fibras (tan beneficiosas), grasas poliinsaturadas, proteínas
y carbohidratos.
Las fibras se encuentran en los vegetales
y en el germen de trigo; son, además, excelentes para disfrutar
de una muy buena digestión.
Las grasas poliinsaturadas, básicamente
se encuentran en los aceites vegetales (oliva, girasol, maíz,
uva, etc.).
Las proteínas son más
conocidas por todos, y es la carne un buen exponente. También,
se la halla en los huevos, la leche, los cereales y legumbres.
Y los carbohidratos son fundamentales
para obtener el equilibrio energético de nuestro organismo,
pero deben elegirse los de las frutas y de los cereales integrales.
Los "sí"
- Frutas y hortalizas.
- Mucha agua: de 1,5 a 2 litros por día.
- Leche descremada (con poca grasa y calorías).
- Ensaladas verdes.
- Largas caminatas.
Los "no"
- Fritos.
- Grasas.
- Café.
- Aquellas famosas "p": pastas, papas, postres.
- Tabaco .
- Estrés.
Para nuestro bien
Cuando se habla de "alimentación
sana" se piensa, generalmente, en la silueta. Pero hay que tener
bien en claro que también influye decididamente sobre el
cabello y sobre la pérdida del mismo.
Lo importante es, entonces, cambiar los hábitos alimenticios,
y tratar de gastar energía de manera positiva, para que
nuestro organismo pierda tensiones y se relaje. Veremos, así,
cómo mejora nuestro cabello y todo nuestro aspecto general.
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