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Quizás para no parecerse al
hombre. O para conservar rasgos de inocencia infantil, la mujer
siempre buscó que el vello de su cuerpo desapareciera con
la rapidez con la que aparecía.
Viendo imágenes pictóricas de siglos pasados, el rostro,
las piernas y los brazos femeninos mostraron siempre estar libres
de pelos, para lo cual se utilizaron los recursos más insólitos.
Ahora, todo es más fácil y, en muchos casos, hasta
puede pasar un largo tiempo hasta que el vello vuelve a aparecer
y no siempre con la misma fuerza que al principio, ya que los últimos
descubrimientos científicos que se emplean para la depilación
(que abarca tanto productos químicos como una novísima
aparatología) ha debilitado o extirpado definitivamente el
vello para alegría de la mujer y, también, del hombre,
que cada vez más recurre a los sistemas de depilación
que el mercado nos ofrece.
Sistemas estéticos de depilación
Cera
El método más conocido de depilación -y uno
de los más antiguos- es el de la cera que puede aplicarse
fría, templada o caliente, según las características
de la piel y las necesidades y exigencias de la depilación.
Cera fría: Se utiliza para zonas con poco vello
-como la zona del bigote-. Generalmente, viene en papeles que se
aplican sobre la piel, utilizando sólo el calor que las manos
le brindan al aplicarlos. Se los retira con cuidad y listo.
Cera tibia o templada: Es, tal vez, la más
popular de las ceras. Emplea la temperatura corporal y es muy aconsejada
para piernas con pieles sensibles o con algunos problemas circulatorios.
Además, no hay inconveniente de que las embarazadas la utilicen.
Cera caliente: Es muy conocida y ha sido muy utilizada
hasta no hace mucho. La conveniencia de la cera templada en cuanto
a que no incrementa los problemas circulatorios ni provoca irritaciones
en la dermis, ha hecho que desplazara un poco a la cera caliente.
La "maquinita"
Este sistema tan antiguo lo utilizan poquísimas mujeres (aquellas
que apenas necesitan depilarse). Sin embargo, la famosa "maquinita"
no es recomendada en ningún caso ya que nunca se logra debilitar
el bulbo piloso y el vello crecerá eternamente fuerte. Equivale
a la afeitada masculina.
Cremas decolorantes
Existen cremas que aclaran el color del vello en los casos en que
éste no es muy abundante. Por ejemplo, son prácticas
para aplicar en brazos o cara o en zonas con muy poco vello, como
la panza.
Cremas depilatorias
Se aplican sobre las zonas con vello (generalmente, conviene para
extensiones pequeñas, como el rostro) y se las deja actúar.
En pocos minutos su efecto se deja ver: al retirarla y limpiar la
zona, el vello ha desaparecido. Se utiliza bastante en las axilas.
Retardadores del crecimiento
Los distintos sistemas depilatorios suelen ir acompañados
por productos inhibidores del crecimiento del vello que, paralelamente,
actúan para que la aparición del vello se produzca
de una manera más tardía.
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