peluqueros.com
El primer portal de la peluquería mundial en español • Edición del día
NotiLook!
HOMBRES
Tendencias
Corte
Peinado
Color
Pelucas & Postizos
Novias
Hombres
Niños
Cuidados del cabello
Salón Virtual
Opinan los que saben
 
Estética
Maquillaje
Depilación
Uñas
Solarium
Moda
Consultas on line
Personajes
De la cabeza!!!
Contáctenos
Area Profesional


Mejillas sin asperezas
     




Con la aparición de las afeitadoras de hojas, y más tarde, las eléctricas, el hombre comenzó a afeitarse diariamente en su casa.

  Antiguamente, los peluqueros eran denominados "barberos", porque el afeitar la barba de los caballeros o emprolijarla les aportaba más clientes que las cuestiones del cabello en sí. Los hombres debían recurrir a la peluquería todos los días, si querían estar prolijos y lucir sus caras limpias y sus bigotes con un largo perfecto.

Con la aparición de las afeitadoras de hojas, y más tarde, las eléctricas, el hombre comenzó a afeitarse diariamente en su casa, solo frente al espejo, aprendiendo de a poco los secretos de una buena afeitada.

En los salones, ya no es habitual que se requiera el servicio de afeitada, pero sí el del cuidado de la barba crecida o del bigote, que incluye, además, la tintura, cuando empiezan a aparecer las primeras canas, para lo cual existen excelentes accesorios.

Pero si volvemos a la afeitada cotidiana, existe un ritual que se debe cumplir para que el rostro no se irrite. Lo ideal es afeitarse después de la ducha, cuando los poros están bien abiertos por el agua caliente (que cumple el mismo efecto que antes tenía la toalla húmeda y caliente que el peluquero colocaba a manera de rosca sobre la cara del cliente).

Una vez que los poros están bien abiertos, se aplica la crema de afeitar, para facilitar que los pelos salgan sin problemas. La hoja (son ideales las de tres hojas, puesto que actúan con más precisión) se debe pasar dos veces: primero en la dirección del nacimiento del pelo, y luego siguiendo la dirección contraria (para abajo y para arriba).

Hay que tener en cuenta que la piel de la cara puede sufrir si se presiona demasiado sobre ella con la máquina o si el filo no es suficiente.

Una vez completado el afeitado, sacar los restos de espuma con agua fría (para que los poros abiertos por el calor, se vuelvan a cerrar) y colocar una loción "aftershave", sin alcohol (no debe sentirse ningún tipo de ardor al aplicársela). Y, finalmente, un buen humectante le dejará el rostro en perfectas condiciones.
     
    HOMBRES / INDICE DE NOTAS
    arriba
© 2000-2002 peluqueros.com • Todos los derechos reservados  
Home | Area Profesional | Shopping | Directorio | Negocios | Capacitación | Servicios | Contacto
 

© 2000-2002 Cibermodo.com • Todos los derechos reservados