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Cuando el
pelo largo y con rulos se convierte en un problema, porque no
se sabe cómo peinarlo o cómo dominar
esas ondas demasiado rebeldes, se debe recurrir a un modelado
que los defina con más claridad, y que perfile un contorno.
De este modo, deja de ser un problema para convertirse en una
ventaja, ya que, de por sí, este tipo de cabellera es muy
sensual y llamativa.
Lo importante
-salvo que el pelo así lo determine- es no dejarlo librado
a sí mismo. No por el hecho de poseer rulos naturales,
éstos resultan prolijos u homogéneos. Hay que modelarlos
también, con una ondulación -que puede ser permanente
o no-, que no sólo les dé más peso y juego
a su recorrido y a las puntas, sino que, también, dibuje
un peinado determinado, que puede centrarse en un mayor volumen
en la cúspide de la cabeza, o sólo en uno de los
costados.
Existen
permanentes muy interesantes que se limitan a trabajar las mechas
más externas de la melena, sin tocar las interiores. Esto
se hace para darle forma -como lo que venimos diciendo del modelado-
y para no abultar demasiado el conjunto, si es que se tiene mucho
cabello,teniendo en cuenta que los rulos generan, también,
volumen.
También,
en estos tipos de pelo, se puede jugar con un lacio en las raíces
-sobre todo en la frente-, y el resto dejarlo bien ondulado. O
con un flequillo lacio u ondulado, como guste más, para
cortar un poco el largo del resto del pelo y hacerse
unas luces en esa zona, para que se aprecien bien.
En definitiva,
lo importante es no complicarse si una tiene el pelo ondulado
y lo quiere lucir bien largo. Si está bien peinado y cuidado,
resulta ser uno de los peinados más femeninos y hermosos
que puede lucir una mujer.
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