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Kenneth y Marilyn
en el año 1961.

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Una cámara
fotográfica persiguió a Marilyn hasta el baño.
Arreglándose muy en privado.
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Los famosos ayudan a que un peluquero
se haga masivamente conocido. Algo que no es poca cosa en este
mundo que necesita, muchas veces, de la comunicación masiva
para poder desarrollar una profesión o un negocio. En este
caso, ser el peluquero de Marilyn Monroe no sólo le trajo
fama a este profesional afortunado llamado Kenneth, sino que la
suerte que unió su destino con el de la mujer más
codiciada de los Estados Unidos en los años 50 y 60, le
significó un triunfo personal y ser, aunque sea sólo
un poco, parte de una historia fantástica como es la de
Hollywood.
La figura de Marilyn parece permanecer
en el inconsciente colectivo de la humanidad, renovándose
permanentemente. Da la impresión de estar cada día
más bella, más seductora, más enigmática.
Su trágico final -del cual aún se elaboran diferentes
hipótesis-, la elevó a lo máximo de la idealización.

Marilyn y su peluquero en el
aeropuerto de Nueva York, después de pronunciar un discurso
sobre Abraham Lincoln.
La vemos en la actualidad con una
figura quizás más voluminosa de lo que acostumbran
a lucir hoy las modelos top, pero la armonía de su cuerpo
hace que su silueta no parezca para nada anacrónica.
Su rubio platinado, intenso y luminoso,
sigue siendo imitado por las divas de todo el mundo. Es sinónimo
de mujer fatal, y sobre él trabajaba sin descanso su peluquero,
Kenneth, quien debía viajar constantemente al lado de la
actriz, modelando sus rulos, manteniendo su melena mediana (sólo
un poco más larga en algunas épocas y de acuerdo
a las filmaciones que realizaba), y tratando de dejarla siempre
impecable para las numerosas cámaras que la perseguían
sin descanso en todo momento del día y en cualquier lugar
en el que se encontrara.
Kenneth recorrió muchos caminos
junto a Marilyn. La conoció en la intimidad cuando casi
nadie la observaba: sólo él y el espejo. ¿Cuántas
cosas habrá guardado sólo para sí este estilista
elegido por las circunstancias y la suerte? ¿Cuántos
pensamientos le habrán cruzado por la cabeza mientras daba
los toques finales a unas puntas rubias y rebeldes? Las puntas
rubias y rebeldes de una de las mujeres más fascinantes
de la historia.

Preparando a Marilyn para una
conferencia de prensa en Chicago.
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