Los
colores claros se mantienen en el primer puesto, tonos extremos
como el platino o un color más cálido para agregar
luz y personalidad al peinado.
Toda
la gama de los rubios aplicados a cabelleras de manera uniforme
o combinados para crear relieves, volumen y movimiento.
Intensos
dorados, rubios sol, oros calientes, desérticos, tropicales
con los que se logran exquisitos efectos en contraste con diferentes
matices de marrones, propuestos para estilos muy sensuales.
Para
acompañar las colecciones otoño-invierno 2002,
los cabellos son una prolongación de la moda misma.
Los volúmenes, colores y texturas proporcionan una imagen
femenina pero muy fuerte, sexy, con algo de salvaje.
Los
cortes, en todos los largos, serán muy desfilados, desestructurados,
jugando mucho con asimetrías, diferentes largos entre
prolijos y desgastados, que logran un aire de exotismo y misterio.
Melenas
largas, alborotadas, con volumen, de relieves desiguales, mezclando
lacios con rizados para contrastar los cabellos no sólo
en color sino también en texturas.
Equilibrando
la imagen, los colores se proponen más sobrios, con una
tendencia chic, sutil y sofisticada.
Marrones
más y menos oscuros, en todas sus versiones, con fuertes
contrastes de mechones en otros tonos, juegan con cobrizos,
ciruelas, cálidos rubios dorados y fríos rubios-hielo,
potenciando así el carácter de una mujer muy femenina,
pero muy fuerte a la vez.
Melenas
iluminadas con dos tonos superpuestos para realzar la línea
del corte.
Veladuras
en mechas que parten desde adentro en color beige o rubio hielo,
sobre marrones glaseados para lograr un efecto escarcha.
La
aplicación de variadas técnicas aplicadas al color,
facilitará el lograr efectos muy diferentes para que
cada mujer pueda identificarse con un estilo propio, único.